Coalición de progreso

Son ya dos años de gobierno de la, llamada, coalición del gobierno más progresista de la historia de este inefable país. Tal vez, eso no sea decir mucho. El caso es que, ¿puede decirse que ha habido una verdadera transformación respecto a cuando gobierna la derecha? Veamos. Una de las promesas de los que gobiernan fue la derogación de la reforma laboral, «recuperaremos los derechos laborales arrebatados», aseguraron; incluso, en pleno estado de alarma tras estallar la pandemia del coronavirus, se reafirmaron en ello. Muy pronto, el Partido Socialista se desdijo de aquello, es cierto que sus socios de gobierno clamaron al cielo en alguna ocasión, pero Yolanda Díaz, ministra de Trabajo, acabó declarando que en realidad aquello era inderogable por no sé muy bien qué cuestiones técnicas. Hay quien asegura que lo que dijo Díaz, militante del Partido Comunista, era más falso que Judas, pero a estas alturas ya parece dar un poco igual. A finales del año pasado, llegaron una serie de reformas laborales, pero hay que recordar que prometieron, e incluso firmaron, derogar la reforma laboral del PP en 2012. Sí, son anatema las políticas del PP, pero hay que echar para atrás, hacer un poco de eso tan necesario en este bentido país que es la memoria, y comprobar lo que los gobiernos socialistas de González y Zapataro hicieron con las leyes laborales; todo atado y bien atado para una paulatina precarización del mercado de trabajo, gobiernen unos u otros.

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Caceloradas

Como es sabido, desde prácticamente el inicio de la crisis sanitaria, a las 8 de la tarde mucha gente le da por salir a balcones y ventanas para aplaudir fuertemente durante breves minutos. El gesto, especialmente, es un homenaje a los esforzados trabajadores de la sanidad, aunque hay quien lo ha querido ver como un símbolo de fraternal unión vecinal. Sinceramente, y aunque a uno le impiden el rubor y otras factores realizar según que cosas, resulta lógico y comprensible que, uno aunque no lo parezca tiene su corazoncito, con la que está cayendo, las personas se aferren a actos que insuflen algo de ánimo. No creo que haya en ello ninguna connotación más, ni de filiación sistémica, ni de apoyo puntual a clase dirigente alguna, ni de bandera política o ideológica. No todos, pero sí todo tipo de personas baten palmas al caer la tarde. Al menos, esto ha sido durante dos semanas de manera más activa, ya que después de dos meses largos el hartazgo empieza a hacer mella en el personal. Sigue leyendo «Caceloradas»

Gobierno de «progreso»

Ahora que ya tenemos en España un gobierno de progreso, coalición de la casta socialista con un partido supuestamente transformador en minoría, convendría lanzar unas cuantas reflexiones. Sin que sirva de precedente, y sin la más mínima sospecha de objetividad imparcial, vade retro, trataré de no hacerlo en forma de exabruptos. Hay que recordar, dado que la memoria histórica no es el fuerte de este país, que ya se han dado un buen puñado de legislaturas socialistas en las últimas décadas tras la muerte Sigue leyendo «Gobierno de «progreso»»