Apocalipsis ahora 2

Muestra El Roto, en un chiste reciente, que el mejor desinfectante es una buena información. Efectivamente, frente a los medios generalistas, uno trata de buscar alternativas para tratar de encontrar datos veraces y explicaciones racionales a esta especie de apocalipsis bacteriológico que estamos sufriendo. De momento, lo que parece cierto es que la paralísis social, y en gran medida económica, ha supuesto que el aire sea más puro, las aguas más cristalinas e incluso que especies no humanas se animen a visitar nuestras ciudades. Una de las lecciones a tener en cuenta para, una vez superada la crisis, transformar el sistema y no seguir precipitándonos poco a poco hacia el abismo en esa locura productivista, acumulativa y consumista del llamado primer mundo. Por supuesto, no me refiero solo a una de las palabras de moda, la manida sostenibilidad, que no por mucho mencionarse a nivel político y empresarial se le otorga un sentido veraz y profundo. Me refiero, por supuesto, a un modelo que sea respetuoso con el medio ambiente, pero que erradique la dominación política y las diferencias sociales, ambas comunmente aceptadas si nos encontramos en un supuesto contexto democrático. Sigue leyendo «Apocalipsis ahora 2»

De pandemias, guerras y revoluciones

Hoy, cuando apenas llevamos dos semanas del estado de alarma decretado por el Estado español, parece casi imposible hablar de otra cosa que no sea la invasión vírica. No hablaré más del origen de la epidemia o pandemia, ya que la información sigue sin ser clara al respecto, lo cual tal vez sea significativo. No es, tal vez, el momento idóneo para señalar que nuestra hoy depauperada sanidad pública, con seguridad, hace 15 o 20 años hubiera podido afrontar el problema de una forma más satisfactoria. Dejaré caer que, como síntoma inequívoco de la mezquindad y miserias de nuestro régimen político y económico, tal vez esta crisis sirva para en un futuro buscar salidas al horror neoliberal que padecemos. La sanidad no solo debe ser pública y universal, también gestionada por los propios trabajadores y profesionales, algo que se ha demostrado humano y eficaz, no por tecnócratas que priman el beneficio crematístico de inversores y promotores. No, no es ahora seguramente el momento más adecuado para insistir en esto, sino para arrimar el hombro para luchar contra el enémigo (casi) invisible. Sigue leyendo «De pandemias, guerras y revoluciones»

Corinna y el rey

Las monarquías, no solo constituyen a poco que uno tenga bien oxigenado el cerebro instituciones casposas y obsoletas, además, en su versión «democrática» son algo digno de análisis desde puntos de vista, al menos, cercanamente libertarios. Es decir, resulta indisociable las condición de monarca, o jefe de Estado, que viene a ser lo mismo, del continuo robo a los súbditos, abiertamente papanatas o no. Claro, se me dirá que en una república no hay súbditos, sino Sigue leyendo «Corinna y el rey»